I.- Daños de la Administración Pública y su reclamación: La responsabilidad patrimonial

Foto de Skitterphoto en Pexels

España es un Estado de Derecho: No es una definición vacía o que refiera simplemente a determinados aspectos esenciales (protección  derechos fundamentales, no discriminación, separación de poderes, democracia etc..) sino que, tal y como enunciaba el padre de la constitución Don José Pedro Pérez-Lorca, tiene como principal consecuencia que todas las estructuras estatales y los aspectos sociales de la vida humana se desenvuelven en un marco jurídico que regula y garantiza la protección de sus bienes jurídicos. ¿Qué sucede cuando son estas estructuras estatales las que causan daños a terceros?

A la institución jurídica por la cual los particulares pueden reclamar de la Administración Pública (hospitales, policía, Ayuntamientos, Hacienda etc..) una indemnización por los daños causados por ésta se le denomina responsabilidad patrimonial. Existe el rumor popular que se trata de una vía vacía imposible de conseguir pero lo cierto es que, solo en el ámbito de la judicatura, el   Consejo General del Poder Judicial  estima en sus informes que en los últimos años se han tramitado mas de 11.500 expedientes de responsabilidad patrimonial. Veamos a continuación algunos datos generales que debemos tener en cuenta:

  • Quien puede solicitarlo: Todos los particulares que hayan sufrido una lesión en sus bienes y derechos a causa de un funcionamiento anormal de los servicios públicos.

 

  • Sobre qué se solicita: Sobre los daños que sean efectivos, evaluables económicamente, individualizado en relación a una persona o un grupo de personas y que no exista el deber legal de soportarlo.

 

  • Plazo de prescripción: La solicitud podrá realizarse dentro del año natural desde que se produjo el hecho o desde la manifestación de su “efecto lesivo”, cuestión común en las negligencias médicas o en los daños en inmuebles.
  • Procedimiento: Pese a que se profundizará más en posteriores artículos, el procedimiento tiene dos fases: Una en la vía administrativa ante el órgano competente y, en caso de resultar negativo, la vía judicial:
  1. A) Vía Administrativa:

1.- Inicio: De oficio cuando sea el propio órgano competente quien entienda que se han producido lesiones  (arts. 65 y 67 LPAC) o a instancia del interesado, describiendo los hechos, aportando las pruebas pertinentes, con evaluación económicamente la indemnización y solicitando las pruebas que por su carácter y naturaleza no pueda averiguar por su cuenta.

2.- Actos de instrucción: Realizados por el órgano competente y que pretenden el esclarecimiento y determinación del hecho indemnizable y que vienen recogidos en el art. 75 LPAC

3.- Audiencia a los interesados.

4.- Dictamen y Propuesta de resolución: En vista de las pruebas aportadas por la parte y de la información recabada en la investigación se realizará un dictamen y propuesta de resolución.

5.- Resolución: Finalizada la audiencia al interesado y recibido el dictamen, el órgano resolverá sobre el fondo del asunto, pudiendo llegar a un acuerdo con el interesado

 

  1. B) Vía judicial: Recibida la resolución que pone fin a la vía administrativa, los interesados podrán interponer recurso contencioso- administrativo ante los juzgados y tribunales siguiendo el procedimiento establecido en la Ley de Jurisdicción Contenciosa Administrativa: Interposición de recurso contencioso-administrativo mediante abogado y/o procurador; formulación de demanda, asistencia a la vista etc. ( 43 y ss. LJCA)

 

Todo este procedimiento no está exento de complejidades técnicas que nos dejan muchos interrogantes ¿cómo evaluar el daño?, ¿cómo se computa el plazo de prescripción?, ¿cuáles son las mayores dificultades del procedimiento en la vía administrativa?, entre otras muchas, que intentaremos resolver en posteriores artículos. A pesar de ello la conclusión es clara: Existe una vía en Derecho para reclamar de las Administraciones indemnización por aquellos daños causados por su actividad, inactividad o negligencia.

Santiago Fernández Cuena

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.